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Conozca las señales y qué hacer en caso de una sobredosis de opiáceos
Las sobredosis de opiáceos pueden prevenirse. Saber a qué hay que prestar atención puede salvar una vida. La sobredosis se produce cuando la persona consume demasiado de un opiáceo o lo mezcla con alcohol u otras drogas. Los opiáceos afectan la parte del cerebro que controla la respiración. Si se consume una gran cantidad, pueden hacer que la respiración se detenga por completo, lo cual produce la muerte cerebral o la muerte. Pero saber cómo reconocer las señales y responder a una sobredosis puede protegerle a usted, sus seres queridos y su comunidad.
La sobredosis puede producirse a los pocos minutos o varias horas después del consumo de opiáceos. A continuación, se indican las señales a las cuales hay que prestar atención:
- La respiración es muy lenta o superficial o bien, la persona no respira.
- La persona está muy somnolienta, o está dormida, y no responde cuando se le habla o se la toca.
- Si la persona tiene un color de piel claro, la piel podría verse azulada o grisácea, con los labios y las uñas oscuras. Si la persona tiene un color de piel oscuro, los labios y la piel podrían estar grises o morados y la parte donde nacen las uñas estarían de color blanco vivo.
- La persona tiene un ronquido irregular, se atraganta o emite sonidos de gorgoteo (que se conocen como el “estertor de muerte”).
Obtenga más información acerca de las señales de la sobredosis.
Aprenda estos cinco pasos que salvan la vida y aliente a otras personas a que los aprendan también:
- Compruebe si se trata de una sobredosis. Dele un golpecito a la persona, sacúdala o grítele para obtener una respuesta. Si la persona no responde, frótele el pecho con fuerza con los nudillos. Si sigue sin responder, probablemente esté sufriendo una sobredosis.
- Llame al 9-1-1. Dígale al personal de emergencias que la persona no respira y que cree que está sufriendo una sobredosis. Proporcione su ubicación y permanezca con la persona hasta que llegue la ayuda. La ley del buen samaritano de Vermont protege tanto a la persona que sufre la sobredosis como a la gente que la ayuda de las acciones judiciales en su contra por posesión de drogas o parafernalia, administración de naloxona o infracción de órdenes de alejamiento o la libertad condicional.
- Administre naloxona, si la tiene. La naloxona es un aerosol que revierte la sobredosis (aprenda cómo administrarla). Esté preparado para administrar una segunda dosis si la persona no se despierta 3 minutos después de recibir la primera dosis.
- Proporcione respiración de rescate Asegúrese de que la boca de la persona no tenga nada en su interior, incline la cabeza hacia atrás, eleve el mentón y pellizque la nariz. Proporcione 1 respiración cada 5 segundos. Aunque la naloxona puede revertir la sobredosis, no brinda oxígeno, y es crucial mantener el cerebro y el cuerpo de la persona vivos hasta que comience a respirar por sus propios medios.
- Permanezca en el lugar hasta que llegue la ayuda. Si la persona no respira bien, siga dando respiración de rescate hasta que llegue la ayuda. Si comienza a respirar por su cuenta, coloque a la persona de lado. No la deje a solas hasta que llegue la ayuda de emergencia.
Hay varias formas fáciles y confidenciales de conseguir naloxona para los residentes de Vermont:
- Programas que ofrecen naloxona: puede conseguir naloxona sin costo a través de los kits de prevención de sobredosis, que incluyen naloxona, información sobre tratamiento y recuperación, tiras reactivas de detección de fentanilo y xilazina y artículos de cuidado personal. Estos sitios tienen kits de prevención de sobredosis. También puede conseguir naloxona a través del Proyecto de Prevención y Reversión de Sobredosis de Opioides de Vermont. Estos sitios tienen naloxona y ofrecen capacitación sobre prevención de sobredosis y respuesta a esta. Además, los trabajadores de los servicios médicos de emergencia siempre tienen naloxona y algunos policías también la llevan consigo.
- Farmacias: puede comprar naloxona en cualquier farmacia sin la receta de un médico, gracias a la “orden permanente” de Vermont que se inició en 2016. Los seguros y Medicaid a menudo cubren el costo, así que es probable que no tenga que pagar de su bolsillo, aunque es posible que se apliquen ciertos copagos. El personal farmacéutico puede mostrarle cómo usar la naloxona directamente en la farmacia.
- Máquinas expendedores de naloxona: ahora Vermont tiene máquinas expendedoras públicas que proporcionan naloxona gratis además de otros suministros relacionados con la salud. Estas máquinas expendedoras se lanzaron en 2023 y actualmente se encuentran en tres ciudades: Johnson, Bennington, Middlebury y Bristol.
- Kits que se piden por correo postal: desde octubre de 2023, cualquier persona con una dirección de Vermont puede pedir un kit de naloxona gratis y pedir que se lo envíen directamente a su domicilio. Los kits incluyen dos dosis de naloxona, tiras reactivas para detección de fentanilo, instrucciones de uso e información sobre tratamiento. La entrega suele demorar una semana. Solicite un kit.